miércoles, 22 de julio de 2020
EN EL LIMBO DE TUS OJOS
Han de verte siempre transitoria infancia
como el aire puro que tu boca exhala,
porque siendo eso,
gran montículo de arena
te fuiste entre los dedos
y nunca nadie lo aceptó.
Llegaste premunida,
absorta,
con dulzores y anilinas,
dibujando entre faldones,
sosteniendo sin hebilla de un
castigado cinturón.
Porque fuiste manifiesta,
enteramente plena y te
quedaste para siempre
en el limbo de los ojos.
Han de verte siempre en fuga,
testimonio con escarcha,
que mientras mas yo te recuerdo,
¡por Dios cómo me ayuda ser manchada
en tu melaza!.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario